La comunicación y el pensamiento crítico están conectados de muchas formas importantes. En un nivel básico, la capacidad de pensar críticamente, razonar un problema y desarrollar un argumento o explicación convincente es importante para todo tipo de comunicación diaria. Las personas con la capacidad de pensar realmente en un tema y verlo desde una perspectiva diferente probablemente serán mejores comunicadores y será menos probable que reaccionen rápidamente con ira. En otro nivel, los pensadores críticos a menudo examinan la forma en que otras personas piensan y formulan sus argumentos antes de elegir responder ellos mismos. Este tipo de análisis es otro aspecto muy importante de la conexión de la comunicación con el pensamiento crítico.

Los buenos comunicadores tienen menos probabilidades de reaccionar con ira.

En muchos casos, los problemas de comunicación se basan en la incapacidad de pensar críticamente sobre una situación y verla desde diferentes perspectivas. La comunicación y el pensamiento crítico están vinculados de esta manera porque las personas que poseen la capacidad de resolver problemas y considerar otras perspectivas tienden a ser mejores comunicadores que quienes no la tienen. Aunque esto es importante para discusiones y debates amistosos, también es beneficioso para todos los diferentes tipos de comunicación, incluidas las relaciones laborales, las amistades y las relaciones románticas. A pesar de esto, a muchas personas nunca se les enseña el vínculo positivo entre la comunicación y el pensamiento crítico.

Los educadores pueden querer incorporar las teorías de la comunicación y el pensamiento crítico en sus planes de lecciones.

Otro vínculo importante entre la comunicación y el pensamiento crítico es la capacidad de aprender a seguir el proceso de pensamiento y la línea de razonamiento de otra persona. Un individuo que es capaz de pensar críticamente acerca de cómo otra persona está argumentando podrá formular una respuesta más eficaz, más rápidamente, que alguien que no lo sea. En ciertas prácticas, como la ley, esta habilidad puede ser invaluable. Afortunadamente, es algo que se puede aprender y practicar, y ciertamente es una habilidad que se puede mejorar con el tiempo; de la misma manera, sin embargo, no se puede aprender de la noche a la mañana y debe desarrollarse con práctica y experiencia.

En algunas situaciones, la capacidad de pensamiento crítico mejora la comunicación de forma indirecta. Alguien que esté interesado en un tema determinado, por ejemplo, y que tenga la capacidad de pensar y formular preguntas sobre lo que aún necesita aprender, probablemente tomará medidas para adquirir este conocimiento. Un mayor conocimiento y sabiduría siempre será beneficioso en diferentes tipos de comunicación con los demás. Independientemente, reconocer los vínculos importantes entre la comunicación y las habilidades de pensamiento crítico es importante para personas de todas las edades y profesiones; Los educadores, en especial, pueden querer incorporar parte de esta teoría en sus planes de lecciones para enseñar a los estudiantes no solo cómo resolver problemas, sino también cómo ser mejores comunicadores en el proceso.

Ver demasiada televisión puede tener un impacto negativo en las habilidades de pensamiento crítico de una persona.