Las siete C de la comunicación empresarial describen cómo una persona debe comunicarse con sus compañeros, supervisores y clientes.

Las empresas dependen en gran medida de la transferencia de información verbal y escrita, ya sea entre individuos o grupos. Las siete C de la comunicación empresarial son una lista de siete palabras que detallan cómo una persona debe comunicarse con sus compañeros, supervisores y clientes. Tres detallan el tipo de información que una persona debe transmitir: “concreta”, “correcta” y “completa”. Las cuatro palabras restantes se refieren a cómo una persona debe transmitir esta información: “claro”, “coherente”, “conciso” y “cortés”. Sin embargo, el último término también puede describirse como “considerado”.

Es importante que la gente del mundo empresarial sea cortés.

El tipo de información que una persona o empresa entrega o expresa es extremadamente importante cuando se trata de comunicación empresarial, y dos de las siete C que se relacionan con esto son los términos “concreto” y “correcto”. Este último se refiere a la idea de que una persona o empresa debe proporcionar a los demás una comprensión sólida de lo que está diciendo utilizando siempre palabras, ideas y ejemplos específicos, en lugar de depender de terminología no figurativa. Tan importante como una imagen clara es una imagen correcta. Este término en las siete C de la comunicación empresarial sugiere que uno siempre debe verificar sus hechos y asegurarse de que todas las comunicaciones escritas se presenten utilizando la ortografía, la terminología y la gramática correctas.

La comunicación clara es fundamental en el mundo empresarial.

Además de proporcionar una comunicación verbal o escrita concreta y correcta, una persona siempre debe tener como objetivo proporcionar información completa. Antes de enviar cualquier documento escrito o hacer una presentación verbal, el término “completo” en las siete C de la comunicación empresarial es un recordatorio para garantizar que se proporcione todo lo que otra persona o grupo necesita saber. Por ejemplo, una solicitud para que una persona asista a una reunión no está completa a menos que el solicitante proporcione una fecha, hora y lugar para la reunión.

Es importante ser completo y minucioso al realizar una presentación comercial.

Los términos “claro” y “coherente” se refieren a la cantidad y el tipo de información que se transmite. De acuerdo con las siete C de la comunicación empresarial, los intercambios siempre deben ser claros y la persona receptora nunca debe dejarse confundida o preguntándose qué quiso decir exactamente la otra persona. Además de esto, las comunicaciones escritas y verbales también deben ser coherentes. Si bien estas dos C son de naturaleza similar, ser coherente generalmente se refiere a instancias en las que se combinan dos o más ideas. Este término sugiere que solo deben juntarse las ideas relacionadas y deben presentarse de una manera que tenga sentido lógico.

Although many of the seven C’s of business communication aid in reminding a person to provide plenty of information, it also requires that a person be concise. As business correspondence and conversation is primarily about passing data back and forth, it is important that an individual does not take up time by relaying unnecessary details. Keeping communications concise and to the point, while still being complete and clear, is essential.

Perhaps one of the most important of the seven C’s is the term “courteous,” or “considerate,” and it is the only one that has little to do with the type or quality of the information passed along. The manner in which people and companies communicate with one another is one of the primary factors that determine the type of relationship that those involved in the business have. Keeping every single exchange courteous and polite, no matter how short, and conveying thoughts and ideas in an compassionate and thoughtful manner is essential to developing and maintaining these relationships and, therefore, to succeeding in business.