Significado de Aristocracia

La aristocracia era una forma de gobierno practicada por personas que se destacaban en la sociedad y se practicaba en la antigua Grecia.

En la era moderna significaba un grupo de personas que mantenían el poder del monarca en puestos en la administración del gobierno.

La aristocracia es una forma de organización social y política en la que el gobierno está monopolizado por una clase privilegiada.

Origen

La palabra aristocracia tiene un origen griego y significa “aristos“, mejor y “cracia“, poder. De esta manera, aristocracia significa literalmente “gobierno de los mejores“.

Sería una de las formas de gobierno que existían en el mundo, como la democracia, la plutocracia, etc.

La aristocracia estaría formada por un grupo de personas distintas del resto de la sociedad. Esta distinción se haría a través del linaje, la riqueza y la herencia.

Por eso se les llama “aristos“, los mejores individuos de una sociedad o, en el caso griego, ciudades-estado.

Que es Aristocracia Significado Concepto Definición

Aristóteles fue un autor que estudió la aristocracia y la defendió como una forma de gobierno. El filósofo afirmó que los aristócratas pensaban en el bien común, a diferencia de la oligarquía que solo defendía sus propios intereses.

¿Qué es la aristocracia?

Con el surgimiento del Imperio Romano, la aristocracia ganó una importancia fundamental en el apoyo al Emperador al asumir posiciones de confianza. Aunque ya no son una forma de gobierno, es imposible concebir la monarquía sin la aristocracia.

Durante el período feudal, otorgar títulos y privilegios a los nobles era una forma para que el soberano compensara los servicios militares prestados por individuos en la defensa del territorio.

En el mundo occidental, durante el absolutismo, la aristocracia se convirtió en una clase privilegiada que gravitó hacia el rey.

De esta manera llegamos al significado más popular de que la aristocracia como sinónimo de un grupo de personas económicamente privilegiadas.

Aristocracia y Oligarquía

La connotación negativa del término surgió cuando la aristocracia llegó a ser comparada con la oligarquía.

El poder político era ejercido por una élite, un pequeño grupo de ciudadanos elegidos por la nobleza, el prestigio social o los privilegios heredados de ciertas áreas científicas, religiosas, artísticas, etc.