La sangre tiene la capacidad de formar coágulos para evitar una pérdida excesiva cuando se lesiona el vaso. Comprende cómo se produce la coagulación de la sangre.

El cuerpo humano tiene varios mecanismos para mantener las condiciones ideales de funcionamiento. Como ejemplo, tenemos la coagulación de la sangre, un proceso fundamental que evita grandes pérdidas de sangre y contribuye a la hemostasia. En este texto, comprenda cómo ocurre siguiendo los temas a continuación:

¿Qué es la coagulación de la sangre?

La coagulación sanguínea se puede definir como un conjunto de eventos que estimulan la formación de coágulos. De esta forma evita que se pierdan grandes cantidades de sangre. Este proceso ocurre debido a una serie de cambios físicos y bioquímicos, en los que la sangre pierde sus características fluidas para formar el coágulo.

Cuando se produce un daño en los vasos sanguíneos, el flujo sanguíneo se ralentiza para reducir la pérdida de sangre (vasoconstricción). Las plaquetas forman rápidamente un tapón plaquetario en el sitio de la lesión para iniciar el proceso de coagulación.

Finalmente, los factores de coagulación se activan para formar el coágulo a través de la cascada de coagulación. Los factores de coagulación son proteínas producidas por el hígado y que se activan solo cuando es necesario, es decir, cuando hay una lesión.

Cascada de coagulación

La cascada de la coagulación fue propuesta por Macfarlane, Davie y Ratnoff en 1964, quienes afirman que este proceso ocurre secuencialmente. Inicialmente, el tampón de plaquetas libera tromboplastina para iniciar la cascada de coagulación. Luego, la tromboplastina interactúa con el ion Ca ++ y convierte la prototrombina (factor II) en trombina (factor IIa), que tendrá una acción activa.

Esta acción consiste en convertir fibrinógeno (factor I) en fibrina (factor Ia). Por tanto, las fibrinas pueden acumularse en el tampón plaquetario, formando redes. Es en estas redes de fibrina donde los leucocitos y eritrocitos pueden adherirse para originar el coágulo sanguíneo y, así, interrumpir el proceso hemorrágico.

Este proceso tiene lugar a través de dos rutas, la ruta extrínseca y la ruta intrínseca, que convergen en una ruta común. Consulta las características de cada ruta a continuación:

  • Vía extrínseca : los elementos sanguíneos interactúan con los que se encuentran fuera del espacio intravascular.
  • Vía intrínseca : involucra a los componentes presentes en el espacio intravascular.
  • Vía común : cuando las dos vías se encuentran y activan otros factores de coagulación para la formación del coágulo.

El modelo de cascada de coagulación sanguínea tiene algunas limitaciones. Por ello, se propone otro modelo basado en el proceso de coagulación en las superficies celulares. Según este modelo, la coagulación de la sangre se produce en 4 etapas. Seguir:

  1. Inicio : formación del complejo entre el factor tisular (factor III) y el factor II, después de la alteración del endotelio vascular y los eritrocitos.
  2. Amplificación : inicio del proceso de formación del tapón plaquetario, en el que la trombina activa las plaquetas y los factores V y VIII, además del factor XI en la superficie plaquetaria.
  3. Propagación : aumento de la producción de trombina y acumulación de plaquetas para formar un tapón estable en el sitio lesionado.
  4. Finalización : los anticoagulantes presentes en el organismo se liberan para limitar la formación del coágulo y, así, evitar la oclusión del vaso.

La importancia de la coagulación sanguínea.

El proceso de coagulación de la sangre es fundamental para evitar una pérdida excesiva de sangre. Este mecanismo es una de las respuestas fisiológicas del cuerpo para prevenir y detener el sangrado y el sangrado. Además, la coagulación ayuda en el proceso de recuperación del tejido epitelial.

Enfermedades asociadas con la coagulación sanguínea.

Algunas condiciones genéticas o fisiológicas pueden provocar cambios en el proceso de coagulación. Esto da como resultado enfermedades relacionadas con la coagulación de la sangre, llamadas coagulopatías, y pueden provocar hemorragias y trombosis. Conoce, a continuación, las principales de estas enfermedades:

  • Hemofilia: enfermedad hereditaria que dificulta la formación de coágulos, favoreciendo la aparición de estados hemorrágicos prolongados o espontáneos. Las personas con esta enfermedad tienen una alteración genética en algún factor de coagulación. Por ejemplo, la hemofilia A está relacionada con la deficiencia de factor VIII.
  • Enfermedad de Von Willebrand: provoca una disfunción plaquetaria hereditaria que altera las cantidades de factor von Willebrand (VWF) presentes en la circulación. Esta enfermedad puede incluir sangrado anormal de las membranas mucosas y pequeños cortes, además de la facilidad de los hematomas.
  • Trombofilia: es una condición en la que la persona puede formar coágulos de sangre con mayor facilidad. Por tanto, aumentan los riesgos de desarrollar problemas más graves, como ictus y trombosis vascular. La trombofilia es causada por una deficiencia en los factores de coagulación y puede ser de origen heredado o adquirido.

Existen varias coagulopatías, las principales de las cuales se enumeran en este texto. Generalmente, el tratamiento de estas enfermedades implica la reposición del factor deficiente, ya sea mediante medicación o transfusión de plasma congelado.