Significado de Conciencia de Clase

Para el marxismo, las clases sociales son expresiones de explotación, dominación y desigualdad impuestas por las relaciones económicas en el modo de producción capitalista.

Sin embargo, si Marx pregunta, ¿por qué los trabajadores no se rebelan contra la condición de explotación en la que viven?.

La respuesta se da en términos ideológicos: para Marx, la clase que domina los medios de producción es también la que domina la superestructura política e ideológica, asegurándose de que la explotación que ejerce no sea percibida como tal por los dominados.

Cuando la clase obrera asume el discurso dominante de la burguesía de que la desigualdad social es natural y eterna, produce una “falsa conciencia” de la situación de clase.

La ideología dominante sería más efectiva cuanto mayor sea su capacidad para ocultar el origen de la división social y el antagonismo entre clases.

Sin embargo, el antagonismo entre clases solo adquiere importancia política cuando el conflicto supera la mera oposición entre el trabajador y el capitalista, o entre los trabajadores de una fábrica y su jefe, y se convierte en un conflicto generalizado, entre todos la burguesía y todo el proletariado.

Esto solo sería posible a partir de la conciencia de la clase proletaria y la consecuente organización política de los intereses de todos aquellos que están en la misma posición dominada en el proceso productivo.

En el libro “La ideología alemana“, Karl Marx y Friederich Engels afirman que los individuos realmente forman una clase solo cuando se dan cuenta de su condición de explotación y se comprometen en la lucha común contra la clase dominante.

Marx y Engels llaman a una clase que ha logrado esta conciencia “clase por sí misma“; por el contrario, cuando tal conciencia no existe, los trabajadores constituyen solo una “clase en sí misma“, incapaz de expresar reclamos políticos colectivos.

El cambio de “clase en sí” a “clase por sí mismo” no ocurre automáticamente. La situación de subordinación económica en el proceso productivo no garantiza necesariamente la formación de la conciencia de clase; es decir, la conciencia subjetiva no es simplemente un reflejo de la situación objetiva de la condición de clase.

Por eso, en su análisis, Marx creía que el desarrollo de la conciencia de clase entre los campesinos sería mucho más difícil que entre los trabajadores de una gran fábrica capitalista.

Ya que la misma dinámica de acumulación de capital promovida por la revolución industrial habría requerido la intensa concentración de la explotación de los trabajadores en el espacio fabril, que a su vez ofrecería condiciones más favorables para el desarrollo de la solidaridad de los intereses de clase y el surgimiento de organizaciones de trabajadores como consejos, sindicatos y partidos.

El concepto de “conciencia de clase” fue central en la acción política de los activistas comunistas en el siglo XX para delinear sus estrategias revolucionarias.

Lenin, por ejemplo, argumentó que los intelectuales deberían ayudar a la clase trabajadora a alcanzar la conciencia de clase y organizarse políticamente a través de un “nuevo tipo de partido“.

Compuesto por revolucionarios profesionales, quienes, al estar fuera del proceso de producción inmediato, serían mejor capaz de entender la sociedad burguesa y sus relaciones de clase en su totalidad.

En contraste con la concepción leninista, Rosa Luxemburgo destacó el papel de la experiencia diaria de la lucha de clases en la formación espontánea de la conciencia de clase.