Significado y Definición de Conciencia

La palabra “conciencia” está relacionada con varios conceptos y campos de conocimiento. Hay varios fenómenos cotidianos que asociamos a esta noción, y no es tan simple presentar una definición que los explique todos.

Algunas características de lo que hoy se llama “conciencia” han sido previamente abordadas por muchos otros conceptos, como la personalidad, el alma, la mente y el yo.

La comprensión común de la conciencia está más relacionada con la Psicología, que la entiende como una apercepción de los fenómenos externos y los estados y procesos mentales realizados por un organismo.

Es el estado en el que uno está consciente, es decir, despierto y atento a lo que ocurre, y no durmiendo o desmayándose. Sin embargo, en Filosofía de la Mente, el uso de esta palabra está relacionado con el estudio y la explicación de la posibilidad de tener experiencias conscientes.

Cuando René Descartes propuso la distinción entre cuerpo y mente en sus Meditaciones sobre la Primera Filosofía (1641), inició una discusión metafísica sobre la naturaleza de los fenómenos mentales.

Aunque la fenomenología indica que los aspectos de la mente se perciben de manera diferente a como percibimos el cuerpo, sabemos, por otra parte, que sólo hay mente cuando hay un cerebro que funciona correctamente.

Recientemente, motivados en gran parte por el conductismo, han surgido nuevas respuestas al estudio de la conciencia.

Estos estudios, desarrollados por las ciencias cognitivas (especialmente la neurociencia, la psicología y la filosofía) consisten en investigaciones en la intersección entre lo que sabemos sobre el mundo físico (o natural) y los fenómenos de la conciencia.

Las nuevas formas de explicación pueden dividirse en dos grandes campos: las perspectivas reduccionistas son las que afirman una identificación entre los procesos mentales y los procesos cerebrales, mientras que las propuestas no reduccionistas presentan críticas o revisiones a esta posición.

Explicar el funcionamiento del cerebro o identificar sus funciones y relaciones con otros órganos del cuerpo aún ofrece algunas dificultades.

La conciencia, por otra parte, como elemento constante en toda experiencia humana, sigue siendo un gran misterio y no se explica fácilmente. Esta explicación, hoy en día, se centra más en el enfoque científico que en la especulación filosófica.

Podemos ver esto en lo que el famoso filósofo David Chalmers (1995) denominó los problemas fáciles y los problemas difíciles de la conciencia. Las fáciles son aquellas a las que no hay mucha duda de que pueden ser explicadas por los estudios científicos, mientras que las difíciles son las que se resisten a tal explicación.

“Es innegable que algunos organismos son sujetos de experiencia. Pero la pregunta de cómo estos sistemas son sujetos de experiencia es sorprendente.

¿Por qué cuando nuestros sistemas cognitivos participan en procesos de información visual y auditiva, tenemos experiencias visuales y auditivas: la calidad de un azul muy oscuro, la sensación del C central?

¿Cómo podemos explicar por qué hay algo como entretenerse con una imagen mental o experimentar una emoción?

Está ampliamente aceptado que las experiencias surgen de bases físicas, pero no tenemos una buena explicación de por qué y cómo surgen.

¿Y por qué el procesamiento físico debería proporcionar una vida interior más rica? No parece objetivamente razonable que lo haga, pero aún así lo hace”.

Explicar el comportamiento deliberativo, el procesamiento mental de la información y los cálculos y lo que sucede durante el sueño son los problemas fáciles.

Nuestro cerebro forma parte del mundo físico (o material) y puede ser estudiado de muchas maneras, pero las experiencias de las que tomamos conciencia son tan variadas y complejas que no podemos describir plenamente el carácter cualitativo de estas experiencias:

De alguna manera tenemos que acomodarnos al hecho evidente de que al tener un dolor de cabeza estamos sujetos a una especie de experiencia consciente, una experiencia con ciertas cualidades especiales perceptibles. Los filósofos suelen referirse a estas cualidades como qualia.

Características de nuestra vida mental consciente a las que acudimos cuando contemplamos lo que se siente al sentir dolor, o al ver el amanecer en Uluru o al morder un pimiento de jalapeño.

Las teorías que explican la naturaleza de la mente y los fenómenos mentales conscientes pueden dividirse en fisicalistas (o materialistas) y dualistas.

Las teorías fisicalistas tienden a ser reduccionistas, admitiendo que los estados mentales son idénticos a los cerebrales o que éstos pueden explicar su funcionamiento.

El dualismo aporta un enfoque distinto, ya que sería posible explicar que los estados mentales son tales que surgen o están constituidos por el cerebro, sin que sea posible proponer una reducción de un estado mental a los estados cerebrales.

que es Conciencia