Geofencing es un término utilizado principalmente en el mundo empresarial que se refiere a la práctica de limitar a los empleados móviles a una ubicación geográfica específica mediante el seguimiento de su paradero a través de la tecnología de un sistema de posicionamiento global ( GPS ). La idea es asegurarse de que los empleados móviles de una empresa, o más bien aquellos que viajan localmente o conducen vehículos de la empresa como parte de su trabajo, permanezcan dentro de los límites que la empresa considera productivos. Es esencialmente otra forma en que las grandes corporaciones y negocios monitorean las acciones de sus empleados en el reloj.

La geocerca implica el uso de GPS para rastrear el paradero de los empleados móviles.

Las empresas que tienen flotas de vehículos de la empresa a disposición de los empleados son las más propensas a emplear esta práctica. Los conductores de reparto, los técnicos de servicio y los representantes de ventas externos son ejemplos de trabajos en los que puede aplicarse. Para que la geovalla funcione, los vehículos de la empresa deben estar equipados con una unidad de rastreo GPS o los propios empleados deben llevar un teléfono inalámbrico u otro dispositivo equipado con GPS. Siempre que una determinada persona o vehículo se sale de los límites, se envía una alerta a la sede de monitoreo de la empresa.

Si bien las empresas pueden sentir que la geovalla evita que los empleados pierdan el tiempo de la empresa, puede ofender a algunos empleados. Cada vez más trabajadores cuestionan la vigilancia cada vez mayor de su jefe, especialmente porque las empresas ponen cada vez más énfasis en monitorear el uso de Internet y el correo electrónico en el trabajo. Monitorear a dónde viajan los empleados es otro concepto que sorprende. Algunos argumentan que es una invasión de la privacidad, mientras que otros creen que no es una práctica diseñada para destacar a los holgazanes, sino para ahorrar dinero a la empresa.

La tecnología y la facilidad de uso que impulsa esta idea se hicieron evidentes después de que el servicio 911 mejorado de la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos ordenó que los operadores de telefonía inalámbrica adaptaran el 95% de sus dispositivos con chips GPS para fines de 2005. Aunque la tecnología GPS ha existido desde el En la década de 1970, su disponibilidad y costo ahora hacen que sea mucho más fácil implementarlo en casi cualquier nivel, desde recreativo hasta personal y comercial.