El lenguaje de marca se refiere a las palabras, frases y términos utilizados por una empresa para describirse a sí misma o sus productos. Un enfoque popular para los equipos de ventas y marketing, desarrollar y fomentar un lenguaje de marca positivo puede ayudar a una empresa a distinguirse de la competencia y crear asociaciones de palabras entre ciertos términos y los productos que ofrece. Dos de las consideraciones más importantes al desarrollar un lenguaje de marca son la elección de palabras y el tono.

La empresaria hablando por un teléfono móvil

Crear un lenguaje de marca ayuda a cimentar la definición de una empresa y sus ofertas en la mente de los consumidores. Por ejemplo, si una empresa de herramientas quiere que los clientes se concentren en su larga trayectoria, puede desarrollar un lenguaje que enfatice aspectos como la tradición, la firmeza, la confiabilidad y la estabilidad. Las palabras utilizadas para describir una empresa pueden ayudar a atraer clientes, mejorar los esfuerzos de contratación y construir la reputación de la empresa. De una manera muy real, el lenguaje de la marca puede crear la identidad de la marca tanto como los propios productos.

Desarrollar un lenguaje y usarlo constantemente en publicidad, eslóganes y materiales promocionales no solo ayuda a los clientes a usar las mismas palabras para identificar la marca, sino que también puede evitar que los competidores enmarquen la marca en sus propios términos, a menudo negativos. De hecho, los competidores pueden verse obligados a adoptar estrategias publicitarias defensivas, o incluso cambiar de marca, para competir con la empresa que tiene un lenguaje de marca sólido. Por ejemplo, un competidor de la empresa de herramientas anterior podría querer promocionarse como moderno, flexible y moderno para competir con el lenguaje de marca de la empresa confiable. Sin embargo, dado que las personas pueden preferir que sus herramientas sean confiables en lugar de modernas y modernas, esta marca puede no atraer a tantos clientes.

La elección de palabras y el tono son dos de los factores clave que se utilizan para crear un lenguaje de marca. La elección de palabras se refiere al vocabulario real utilizado en publicidad y marketing, mientras que tono puede referirse a la actitud en la que se presenta el producto. Por ejemplo, una empresa de juguetes para niños que se centra en juguetes educativos puede querer utilizar un vocabulario más avanzado y un tono formal, mientras que una empresa de juguetes que se centra en el entretenimiento puede utilizar palabras tontas y un tono extremadamente informal. Si ambas empresas anuncian un conjunto de bloques de construcción, la empresa educativa puede utilizar términos como “imaginación” o “diversión constructiva”, mientras que la empresa de entretenimiento puede confiar en frases como “diversión de construcción loca”. El tono también se puede incorporar en todos los aspectos, desde la elección de la fuente y el color hasta la descripción del producto y los materiales de empaque.