Desarrollado originalmente en la década de 1800, el microfilm no tuvo un uso significativo hasta finales de la década de 1920. Cuando se desarrolló por primera vez, el banquero George McCarthy tenía la patente de la máquina capaz de crear esta película.

Carrete de microfilm y caja de almacenamiento de microfilm.

La máquina de microfilm creaba copias en película permanentes de documentos bancarios utilizando una cámara especial, que tomaba fotografías de documentos con película en blanco y negro. Los discos de película pudieron resistir el deterioro y ayudaron a ahorrar espacio de almacenamiento. Las imágenes se pudieron ver posteriormente a través de una máquina especial. En 1928, Eastman Kodak compró los derechos de la máquina, lo que ayudó a catapultarla al mercado empresarial.

Un empleado de archivo puede necesitar habilidades especiales como trabajar con tecnologías más antiguas como el microfilm.

En la década de 1930, el New York Times comenzó a crear copias de sus periódicos diarios para almacenarlas para su uso posterior. Sin embargo, el papel utilizado por el Times para crear estas copias se deterioró rápidamente. Por lo tanto, el periódico decidió cambiar al microfilm. Después de ver su éxito con el proceso, la Universidad de Harvard inició un extenso proyecto de grabación. Este proyecto continúa en la actualidad e implica copiar periódicos de todo el mundo en microfilmes, que luego se almacenan en la biblioteca de la universidad.

Para realizar un microfilm se utiliza una cámara especial capaz de fotografiar a escala reducida. Mediante la tecnología de estas cámaras, el documento se puede reducir en un 99% de su tamaño original. Luego, la imagen se imprime en una película especial en blanco y negro, que se parece mucho al negativo de una fotografía. Para empresas como bancos, agencias de noticias, agencias financieras y oficinas gubernamentales, el microfilm puede ahorrar una gran cantidad de espacio al almacenar información porque se puede reducir a un tamaño tan pequeño.

Hay dos formas principales de película que se utilizan en la creación de microfilms: película de haluro de plata y película vesicular. El haluro de plata es muy parecido a la película tradicional y la imagen se transfiere a la película mediante un proceso que utiliza una emulsión de plata sobre una tira de poliéster . La película vesicular, por otro lado, utiliza burbujas microscópicas para crear la imagen en la tira de poliéster. Este tipo es económico y puede exponerse a la luz del día sin sufrir daños, por lo que es la opción más popular para la mayoría de las empresas.

La máquina utilizada para ver el microfilm es similar a un microscopio gigante. La lente de la máquina agranda la imagen, lo que permite al usuario leer el contenido. El microfilm puede durar hasta 900 años si se almacena dentro de sobres especiales y se coloca en una habitación con clima controlado.

Mujer que usa un lector de microfilmes.