Significado de Hematofobia

La hematofobia, también conocida como hemofobia, es una patología psicológica caracterizada por un miedo exagerado o irracional a ver sangre .

Esta aversión que sienten los hematófobos se debe a que al ver la sangre, recuerdan su vulnerabilidad a las heridas y la posibilidad de muerte, razón por la cual están tan aterrorizados.

Además, el hecho de que haya sangrado indica que algo anda mal con el cuerpo y esto provoca una serie de sensaciones de pánico y ansiedad en el hematofóbico, que ni siquiera puede ver fotografías y películas que contengan sangre.

Muchos expertos creen que la hematofobia está asociada a algún evento traumático por el que atravesó el individuo en algún momento de su vida, donde tuvo una experiencia negativa con la sangre, como aquellos que sufrieron una lesión grave o que tuvieron enfermedades que le provocaron una gran pérdida de sangre ( hemorragia ).

Sin embargo, también se cree que la hematofobia puede desencadenarse debido a factores genéticos.

Síntomas

Los síntomas de la hematofobia varían de un individuo a otro. Algunas personas se desmayan cuando ven sangre, otras se ponen temblorosas, débiles, con náuseas, mareos, la presión baja, tienen dolor de cabeza, escalofríos, dificultad para respirar, boca seca y sudoración excesiva.

Muchos todavía desarrollan miedo a todo tipo de objetos afilados y afilados, como cuchillos y agujas, ya que están asociados con el sangrado.

Este trastorno debe tratarse, ya que compromete en gran medida la calidad de vida del paciente.

Muchos no se someten a exámenes médicos (hematológicos y bioquímicos) por miedo a la aguja, se niegan a operarse cuando es necesario, se niegan a ir al dentista y dejan de realizar actividades consideradas normales y sin riesgo, como andar en bicicleta y correr, por miedo a lesionarse y exponerse a sangre (casos extremos).

Además, el hecho de que las personas juzguen a los hematófobos como “nuevos” hace que se aíslen cada vez más de las personas y pueden desarrollar fobia social.

El tratamiento de la hematofobia se basa en terapias psicológicas, que giran en torno a la desensibilización paulatina del paciente a la sangre, además de enseñarle técnicas de autoayuda para saber cómo afrontar mejor la enfermedad.

Estas técnicas incluyen relajación, control de la respiración y otros métodos eficaces de tratamiento.

El médico especialista también puede recomendar algunos medicamentos, como ansiolíticos ( tranquilizantes ), para aliviar los síntomas de la hematofobia.

Estos medicamentos actúan en áreas específicas del cerebro que controlan la ansiedad y el estado de alerta, relajando los músculos.