Significado de Histeria

La historia de la histeria se puede dividir en antes y después de Freud . Del francés hystérie y del griego hystéra, “útero”, este trastorno es una neurosis marcada especialmente por labilidad emocional.

En el campo interno del individuo, se manifiesta a través de síntomas como parálisis, ceguera , sordera, entre otros.

Los histéricos por lo general pierden el control porque están bajo una intensa presión del terror radical que los golpea. Suele manifestarse cuando la ansiedad latente se convierte en un síntoma orgánico, es decir, se produce la somatización.

La histeria fue estudiada extensamente por Jean Martin Charcot (1825-1893), un famoso neurólogo francés, y más tarde por Sigmund Freud (1856-1939).

El primero demostró que las ideas malsanas podían expresarse en el cuerpo físico, posteriormente Freud, junto a Breuer, investigó los procesos psíquicos de este trastorno y encontró que tiene como fuente recuerdos ocultos en el inconsciente, de alto contenido emocional.

Hasta ese momento, esta enfermedad se consideraba un privilegio de las mujeres. Pero, de hecho, también puede manifestarse en los hombres, y es más común en la adolescencia.

Las historias de histeria se conocen desde los orígenes de la humanidad. Los documentos egipcios creados hace cuatro mil años revelan ejemplos de crisis histéricas: mujeres con dolor en todo el cuerpo, incapaces de caminar o incluso de hablar.

Hipócrates también reportó casos de esta enfermedad, sin embargo, atribuyéndolos al sexo femenino. Creía que el útero de la mujer se movía dentro del cuerpo, de ahí este mal conocido entre los griegos como “útero”.

El tratamiento prescrito en su momento era la inhalación de vapores provenientes de productos excéntricos y actividades físicas que tendrían la función de devolver el útero a su lugar correcto.

Curiosamente, los actos sexuales se indicaron de forma preventiva. Durante la época medieval, muchos pacientes histéricos fueron acusados ​​de brujería y asesinados en la hoguera debido a este imperdonable error.

Los trastornos que afectan a los pacientes histéricos son sensoriales y motores. Entre los primeros se encuentran los trastornos de la vista, el oído, el gusto y el tacto; hipersensibilidad o anestesia general ; dolor intenso, sin ningún origen orgánico.

Los motores van desde parálisis completa, temblores, tics nerviosos, hasta contracciones y convulsiones.

Otros síntomas histéricos son pérdida total o parcial de la voz, tos, náuseas, vómitos e hipo. Más raramente, se observan amnesia y sonambulismo .

En términos de personalidad, se puede decir que el paciente histérico revela un rasgo conocido como histriónico, que denota algo teatral. Por este desorden en su personaje, suele actuar como si estuviera en un escenario, de una forma un tanto exagerada y dramática.

Sus emociones son siempre más intensas, ya que tiene la necesidad de ser constantemente el centro de atención.

También se puede encontrar un vínculo fuerte entre la histeria y la depresión: aproximadamente el 38% de los pacientes histéricos también tienen un diagnóstico de depresión.