Definición de Klebsiella pneumoniae

Klebsiella pneumoniae es una especie de bacteria sin aire (encapsulada), no móvil que tiene forma de varilla, es la más famosa de la clase Klebsiella , está clasificada en la familia de las enterobacterias.

Es responsable de la causa de la neumonía pero también puede provocar infecciones urinarias, siendo muy común encontrar este tipo de bacterias en heridas e infecciones hospitalarias.

Klebsiella pneumoniae también se conoce como superbacteria, porque ha sufrido una mutación genética que la ha hecho resistente a varios tipos de antibióticos. Esta bacteria se puede encontrar en el agua, el suelo, las verduras, las frutas, los cereales y las heces.

Este microorganismo puede causar neumonía, pero su presencia es más común en infecciones hospitalarias, en pacientes con sistemas inmunológicos debilitados.

Una de las formas de prevención más simples y efectivas es lavarse las manos adecuadamente, y se recomienda alcohol para desinfectarlas.

Las infecciones urinarias son comunes durante el embarazo, algunas de las cuales son causadas por klebsiella pneumoniae .

Causas

Las principales infecciones por esta bacteria se producen cuando hay una entrada al organismo a través del consumo de verduras sin lavar o agua contaminada. También puede ocurrir durante una estadía en el hospital. Esta bacteria se identificó por primera vez en los Estados Unidos en 2000.

Síntomas

Los principales síntomas ocurren cuando esta bacteria invade los pulmones provocando: inflamación, hemorragia del tejido pulmonar, tos, fiebre alta, debilidad, problemas respiratorios, dolor de cabeza, escalofríos, dolor en el pecho y mareos. Cuando Klebsiella pneumoniae se manifiesta como una infección del tracto urinario, el dolor de vejiga es uno de los síntomas más comunes. Las infecciones causadas por esta bacteria pueden diseminarse y potencialmente causar la muerte del paciente.

Tratamiento

Al tratarse de una bacteria resistente, su tratamiento no es muy fácil, e implica el uso de medicación, en este caso antibióticos como aminoglucósidos y cefalosporinas. Como el tratamiento no es fácil, la prevención juega un papel muy importante.