Asignar a los trabajadores a tareas en las que estén felices y sean más efectivos es una parte intangible de la asignación de recursos.

La asignación de recursos es el proceso de determinar la mejor manera de utilizar los activos o recursos disponibles para completar un proyecto determinado. Las empresas intentan asignar recursos de una manera que ayude a minimizar los costos mientras maximizan las ganancias, generalmente mediante el uso de métodos de planificación estratégica para estructurar la operación, establecer pautas operativas e implementar políticas y procedimientos que muevan a la empresa hacia el logro de sus objetivos. El proceso real variará, dependiendo del tipo de proyecto emprendido y la colección de activos tangibles e intangibles disponibles.

La asignación de recursos incluye la configuración eficaz de equipos y operaciones.

En lo que se refiere a la gestión de proyectos en general, la asignación de recursos implica la programación y el uso de materiales, equipos y mano de obra para lograr la meta identificada. Esto significa que el proceso de asignación requerirá determinar cómo organizar el piso de la planta de la mejor manera, de modo que las materias primas puedan moverse a través del proceso de fabricación con el mayor grado de eficiencia. Al mismo tiempo, también es importante diseñar tareas para que los empleados puedan alcanzar los niveles más altos de producción. Con la adecuada asignación y uso de recursos, es posible limitar el desperdicio de materias primas, generar altas tasas de producción por hora y, en general, permitir que una empresa produzca más bienes terminados durante un día típico de producción.

La programación adecuada del trabajo es un aspecto importante de la asignación de recursos.

Si bien el enfoque de este proceso suele ser la asignación o asignación de recursos tangibles a diferentes tareas necesarias para el éxito del proyecto, este tipo de estrategia de gestión también toma en consideración los activos intangibles que pueden estar presentes. Por ejemplo, una nueva empresa que intenta hacer el mejor uso de los recursos disponibles puede notar que un empleado en particular tiene talentos inherentes que beneficiarían a la empresa a largo plazo. Aquí, la empresa puede optar por ayudar a ese empleado a desarrollar sus talentos y, en última instancia, obtener un rendimiento de los recursos dedicados a ese desarrollo. Muchas empresas utilizan este modelo para desarrollar empleados para la promoción. a puestos de supervisión y administración en años posteriores, proporcionando efectivamente a la empresa un suministro constante de líderes completamente calificados para la próxima generación.

La asignación de recursos se trata de aumentar las ganancias y la productividad mientras se minimiza el desperdicio.

La asignación de recursos a menudo se centra en lo que está sucediendo hoy, pero el proceso también se puede utilizar para prepararse para escenarios futuros. Por ejemplo, una empresa puede elaborar un plan de contingencia que permita la redistribución de recursos en caso de que una o más de sus líneas de productos experimenten una disminución significativa en las ventas. Las empresas que operan en múltiples ubicaciones a menudo diseñan planes de contingencia que ayudan a redistribuir o reasignar recursos en caso de que una de esas ubicaciones se vuelva inoperable por algún tipo de desastre. Este tipo de preparación para la asignación permite que la empresa continúe proporcionando bienes y servicios a los clientes con un mínimo de interrupciones, lo que a su vez ayuda a minimizar las pérdidas y mantener las ganancias lo más altas posible en las nuevas circunstancias.