La osiculoplastia es una cirugía de orejas que se realiza para reparar uno, dos o todos los tres huesos diminutos del oído medio. La operación se realiza para intentar mejorar la audición. Por lo general, se realiza con anestesia general y, en la mayoría de los casos, solo requiere pasar la noche en el hospital.

La osiculoplastia es una cirugía para reparar cualquiera de los huesecillos del oído medio.

La estructura del oído es complicada y es responsable no solo de la audición, sino también del equilibrio. La oreja se divide en tres secciones: externa, media e interna. La sección externa consiste en el oído, el canal y el tímpano visibles. El tímpano vibra cuando el sonido viaja por el canal. Este, a su vez, hace vibrar los huesecillos del oído medio.

Los huesecillos son tres huesos diminutos llamados martillo, yunque y estribo, que están unidos como una cadena. Se les llama comúnmente martillo, yunque y estribo debido a sus formas. Las vibraciones se transmiten al oído interno, a una estructura en forma de caracol llena de líquido. Luego, los nervios transmiten las señales al cerebro . El oído interno también participa en el equilibrio del cuerpo.

Los huesos del oído medio se reparan mediante osiculoplastia.

Los huesecillos pueden dañarse de diversas formas, por lo que es necesaria una osiculoplastia. El daño a los huesecillos se puede diagnosticar mediante un examen otoscópico realizado por un médico y, en casos raros, una tomografía computarizada (TC). La decisión sobre si la osiculoplastia es necesaria o útil se tomará en consulta con el médico. Las causas más comunes de daño a estos huesos son la infección crónica del oído medio, defectos genéticos y traumatismos en la cabeza. A menudo se acompaña de daño en el tímpano, por lo que la timpanoplastia a menudo se realiza al mismo tiempo que la osiculoplastia.

Un paciente que se ha sometido a una osiculoplastia debe evitar viajar en avión durante al menos dos semanas.

La cirugía de osiculoplastia implica que el cirujano realice una pequeña incisión en la oreja o detrás de ella. El hueso o los huesos dañados se extraen y generalmente se reemplazan con huesos hechos de material artificial. En algunos casos, el propio cartílago del paciente se utiliza para apoyar el sistema. La operación no suele tardar más de una hora, siempre que no haya complicaciones.

Una consulta con un profesional médico determinará si la osiculoplastia será necesaria o útil.

Después de la osiculoplastia, como con cualquier cirugía, puede haber complicaciones. En casos raros, la audición puede empeorar en lugar de mejorar. Pueden pasar un par de semanas o meses hasta que se muestre el resultado completo, ya que el proceso de curación lleva algún tiempo. Debe evitarse el trabajo pesado, la conducción y los viajes en avión durante un período posterior a la operación.

La oreja se divide en tres secciones: externa, media e interna.