La teología del cuerpo fue una serie de enseñanzas dadas por el Papa Juan Pablo II de 1979 a 1984. Estas enseñanzas utilizaron las escrituras bíblicas cristianas para explicar cómo el cuerpo humano es una manifestación física del mensaje de redención y esperanza de Dios para la humanidad. Muchas de las charlas intentaron explicar los propósitos de la sexualidad humana, las relaciones y cómo el cuerpo humano refleja verdades sobre el universo. El cuerpo humano es visto como una representación física de conceptos invisibles, mientras que la relación matrimonial ilustra las verdades sobre la relación de los seres humanos con Dios, entre sí y con el universo.

El Papa Juan Pablo II enseñó la teología del cuerpo.

Un enfoque principal de las enseñanzas sobre la teología del cuerpo es la visión bíblica de la sexualidad humana y cómo la relación matrimonial es un reflejo del amor de Dios por los seres humanos, quienes los cristianos creen que están hechos a imagen de Dios. La teología del cuerpo enseña que la imagen de Dios no solo incluye la mente y las emociones humanas, sino que también incluye el cuerpo humano. Aunque el matrimonio es imperfecto en la tierra, la teología del cuerpo intenta explicar desde un punto de vista cristiano cómo el cuerpo humano es una metáfora y presagio del regreso de Cristo y el eventual matrimonio perfecto con la iglesia, al que la Biblia cristiana se refiere como la novia de Dios.

Los cristianos ven que el cuerpo humano es una metáfora y presagia el regreso de Cristo.

En oposición a esta visión, está la visión secular del cuerpo humano como un medio para experimentar placer y como un vehículo separado de la mente y las emociones. Mientras que la teología del cuerpo enseña que el papel del cuerpo en la experiencia humana está en conjunción con la mente, la voluntad y las emociones, estas enseñanzas afirman que la visión secular no llega a la verdad. La teología del cuerpo enseña que esta visión distorsionada del propósito del cuerpo es responsable de problemas como la adicción a la pornografía, el divorcio y el abuso.

La teología del cuerpo también tiene como objetivo explicar por qué los seres humanos son hombres y mujeres y explicar las diferencias entre ellos. Nuevamente, la relación entre los sexos se ve como un microcosmos de la relación de los humanos con lo divino. Estas enseñanzas afirman que, cuando se estudia y se comprende la teología del cuerpo, las relaciones humanas pueden mejorarse cuando los hombres y las mujeres se ven a sí mismos como dones mutuos, así como Dios es un don para los seres humanos. Las relaciones humanas, enseña la teología, se componen de dos sexos porque cada uno está incompleto sin el otro, pero ambos juntos forman un todo completo.