La transcripción estrecha captura tantos detalles como sea posible, incluida la ubicación de la lengua, los labios y los dientes a medida que se pronuncia cada sonido.

La transcripción estrecha es una herramienta que se utiliza durante el proceso de transcripción fonética . En la transcripción fonética, los símbolos escritos se utilizan para representar palabras o sonidos hablados. Estos símbolos se derivan del alfabeto fonético internacional (IPA), que es el idioma de transcripción más utilizado en el mundo. En una transcripción estrecha, el escritor intenta capturar tantos detalles sobre el sonido como sea posible. En lugar de simplemente intentar capturar la palabra en sí, el transcriptor se centra en cómo se produjeron los sonidos.

La transcripción fonética se puede dividir en dos categorías básicas, que incluyen tanto la transcripción estrecha como la amplia. En una transcripción amplia, el escritor ignora los detalles y se centra en las palabras que se usaron, en lugar de en cómo se pronunciaron. Las transcripciones amplias pueden ser idénticas para dos personas que hablan la misma serie o palabras, ya que la transcripción no reflejará acentos, pronunciación y patrones de habla individuales.

La transcripción estrecha captura tantos detalles como sea posible sobre las palabras habladas. Además de anotar las palabras en sí, el transcriptor anota cómo sonaba cada una y cómo el hablante formó cada sonido. Esto se logra mediante el uso de diacríticos o símbolos especiales que se utilizan junto con la API. Los diacríticos permiten al transcriptor capturar diferencias únicas en la pronunciación, como una pausa entre letras, una calidad nasal o una letra perdida. También capturan la ubicación de la lengua, los labios y los dientes a medida que se pronuncia cada sonido.

La mayoría de las fuentes coinciden en que la transcripción estrecha es mucho más difícil de dominar que la transcripción amplia. Además de aprender la API completa, el transcriptor también debe comprender cómo aplicar los signos diacríticos. Para realizar este tipo de transcripción con éxito, se debe tener una experiencia significativa en la observación del uso de la boca, la lengua y los labios de los hablantes y en la captura de sus movimientos en papel. También es útil comprender cómo los diferentes movimientos de la boca afectan la pronunciación y la calidad del sonido.

Una transcripción limitada puede servir como una herramienta poderosa para los logopedas y patólogos. Si bien el habla en sí es de corta duración, una transcripción fonética se puede conservar y estudiar a lo largo del tiempo. Al estudiar cómo los pacientes forman los sonidos, el terapeuta está mejor equipado para elaborar un plan de tratamiento eficaz para mejorar el habla. Este proceso también es utilizado por los profesionales de la lingüística , que se basan en esta técnica para estudiar y comprender las diferencias y similitudes entre varios idiomas. Finalmente, la transcripción restringida se puede utilizar para capturar palabras o sonidos en una reunión, entrevista o entorno legal.