En cualquier mercado con varias empresas compitiendo entre sí, es necesario que una empresa tenga una ventaja competitiva para tener éxito. Una ventaja competitiva basada en recursos es un proceso o artículo que permite a la empresa producir bienes de manera más eficiente que sus rivales comerciales, mantener bajos los costos y, por lo tanto, venderlos a un precio más bajo. Una ventaja competitiva basada en recursos también puede ser algo que le permita a la empresa producir un producto de calidad que sea superior a los de sus rivales y, por lo tanto, sea el preferido por los consumidores. La ventaja comercial puede provenir de los recursos que posee la empresa que no son igualados por sus competidores, como una fuerza laboral superior, patentes, marcas registradas, conocimientos técnicos u otros activos intangibles.

La empresaria hablando por un teléfono móvil

Una empresa puede invertir recursos considerables en capacitar a su personal y brindarles incentivos para que permanezcan en sus puestos de trabajo, desarrollando una fuerza laboral con conocimientos y experiencia que le brinde a la empresa una ventaja competitiva basada en recursos. Esta fuerza laboral calificada solo se puede construir con el tiempo, lo que dificulta que los competidores se reproduzcan en el corto plazo. La experiencia de la fuerza laboral puede garantizar que la empresa tenga una ventaja competitiva durante un período prolongado.

También puede crearse una ventaja competitiva basada en recursos mediante la posesión de recursos como patentes y conocimientos técnicos que permitan a la empresa producir productos de mayor calidad o utilizar procesos de producción más eficientes para reducir los costos. Otra posibilidad es que la empresa tenga una marca comercial sólida o haya desarrollado una marca valiosa que le permita aumentar las ventas o cobrar una prima por su producto. Dichos activos intangibles pueden ser difíciles de reproducir mientras estén protegidos por patentes, marcas registradas u otros derechos de propiedad intelectual.

En algunos casos, la posesión de un activo tangible superior puede crear una ventaja competitiva basada en recursos para una empresa. Se puede incorporar o desarrollar un producto o proceso superior como resultado de la investigación y el desarrollo. Por ejemplo, un sistema de TI a medida que es costoso de instalar pero que produce beneficios en términos de eficiencia puede crear una ventaja competitiva y puede ser difícil de replicar para los competidores. Un proceso de producción innovador también puede brindar una ventaja competitiva a la empresa que lo presenta.