El proceso de una nave espacial que cambia intencionalmente su órbita original. La mecánica de las maniobras de vuelo enriquece el contenido de investigación de la dinámica aeroespacial y proporciona más flexibilidad para la selección de órbitas.

Según diferentes propósitos, el vuelo de maniobra se divide en: Transferencia de órbita: transferencia de una órbita a otra, utilizada para lanzar satélites terrestres artificiales de larga distancia, sondas lunares y planetarias (ver órbitas de transición).

Encuentro e intercepción orbital: dos naves espaciales llegan al mismo punto en el espacio al mismo tiempo, lo que se llama intercepción orbital; las dos naves espaciales no solo alcanzan el mismo punto en el espacio al mismo tiempo, sino que la velocidad relativa cuando se encuentran es cercana. a cero, que se llama encuentro orbital (ver encuentro).

Y atraque). Retorno desde la órbita: esta es una maniobra orbital relativamente simple, que hace que la nave espacial se aparte de su órbita original y aterrice en el suelo (ver la órbita de retorno). Mantenimiento de órbita y corrección de órbita: El mantenimiento de órbita es para superar ciertas fuerzas de perturbación, de modo que el cambio de órbita siempre cumpla con los requisitos de la misión (ver mantenimiento de órbita).

La corrección de la órbita tiene como objetivo mejorar la precisión de la órbita y compensar el error de la portadora y la perturbación de la órbita en funcionamiento. Especialmente cuando la nave espacial vuela a la luna o al planeta, debido al largo alcance, el tamaño y la dirección de la velocidad inicial tienen una gran influencia en la órbita, y es necesario corregir la órbita varias veces.