Significado de Psicología Espírita

La Psicología Espírita agrega el concepto ancestral del griego antiguo sobre la psicología como ciencia del alma, asociado a la filosofía, el concepto moderno del Espiritismo sobre el Espíritu, generando un aprendizaje más intenso y analítico sobre la existencia humana, el universo y su Creador.

En otras palabras, la Psicología, desde el ángulo espírita, rescata la visión de los griegos, combinándola con los conocimientos aportados por el avance de la Ciencia y la doctrina espírita.

Una mirada a la historia de la Psicología , desde sus inicios, revela un avance significativo, un recorrido desde la concepción más materialista hasta la percepción más espiritualizada.

Inicialmente, la Psicología Conductista ve el estudio de la psique solo como una investigación de la conducta del Hombre, basada solo en lo que puede ser probado por la experiencia, y así configura una disciplina centrada en un punto de vista material.

Con Freud y su investigación sobre el inconsciente , es posible acceder a un espacio que antes era desconocido e invisible para las personas, por lo que ya comienza a demostrar lo complejo que es el alma humana.

La Psicología Humanista , dedicada a explorar la subjetividad del hombre, despierta la creatividad dormida en su espíritu, resaltando lo que la doctrina espiritual se conoce como libre albedrío, y también las cualidades que distinguen al individuo, determinando un rostro humano – el autoconocimiento, con la consecuente aprobación de sí mismo, sin importar sus imperfecciones, afinidad con el otro, naturalidad, entre otros atributos.

Carl Gustav Jung , ex discípulo freudiano , surge , yendo más allá del maestro, creando las nociones de complejos y arquetipos, inconsciente colectivo y yo , demostrando que la mente humana es fruto no solo de lo que ocurre en la esfera individual, sino también de lo que ocurre. tiene lugar en el universo transpersonal, que se expresa a través de representaciones universales, como puede verse en los mitos y creencias cultivados en todos los rincones del planeta.

Su Psicología Profunda le da luego a la Doctrina Espírita las herramientas necesarias para comprender el renacimiento, las inclinaciones innatas, la energía que irradia de la mente, entre otras ideas que antes no se podían explicar.

La Psicología Espírita no es solo una mera teoría adicional en el campo de la Psicología, así como tampoco es un estilo terapéutico, sino una expresión que se utiliza para un amplio abanico de conocimientos, ideas y concepciones simbolizadas por un supuesto espacio conectivo entre Psicología y Espiritismo.

En otras palabras, investiga qué es común y distinto entre esta disciplina y la doctrina espírita.

Este campo de la psicología busca acompañar el desarrollo de la ciencia, absorbiendo subsidios de todas las teorías psicológicas conquistadas a lo largo del tiempo, esforzándose por emprender una visión transdisciplinar, avanzando un poco más, precisamente por su carácter holístico, que percibe plenamente al Hombre.

Se trata de probar, a través del método teórico-experimental, la presencia de una realidad espiritual en el corazón de la vida, en todo lo que existe, además de la existencia de la Divinidad y un alma inmortal, que lleva dentro un bagaje compuesto por las más distintas experiencias, adquirido en vidas pasadas.

Así se le permite comprender el dolor humano y sus causas, la ilusoria disparidad de aflicciones, quiénes somos, entre otras cuestiones existenciales profundas.Y también darse cuenta de que todo el mundo atraviesa un viaje de aprendizaje y desarrollo espiritual que atraviesa el tiempo y el espacio.