Un ebulliómetro es un dispositivo de medición que está diseñado para evaluar el punto de ebullición de diferentes tipos de líquidos. Un uso común de este dispositivo es en la industria del vino, como un medio para separar varios elementos en gas y medir el contenido de alcohol de una cosecha o lote de vino específico. El alcohol hierve a una temperatura más baja que el agua, y al medir el punto de ebullición de un lote de vino u otro líquido, un ebulliómetro puede determinar el nivel de alcohol de ese lote. Muchas bodegas utilizan los ebulliómetros para mantener un nivel de alcohol constante en todas las variedades de vino que producen.

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Dos tipos

El punto de medición que se controla con el uso de un ebulliómetro es el equilibrio de la igualdad vapor-líquido dentro del vino. Hay dos tipos básicos de estos dispositivos que se utilizan: isobáricos e isotérmicos. Un ebulliómetro Swietoslawski se basa en el método isobárico. Esta forma de ebulliómetro contiene una caldera, bombas Cotterell, un condensador y un termopozo.

Las medidas obtenidas con este tipo de ebulliómetros se consideran muy exactas. Un ebulliómetro isobárico proporciona medidas de factores tales como la temperatura exacta necesaria para alcanzar un punto de ebullición, la pureza del disolvente dentro de las propiedades de la muestra y el peso molecular de la sustancia. El uso de un dispositivo de temperatura de resistencia (RTD) ayuda a crear lecturas precisas del equilibrio vapor-líquido del vino, que es un factor que hace que el enfoque isobárico sea la lectura más precisa posible con este tipo de dispositivo.

Un ebulliómetro isotérmico contiene componentes similares a los del tipo isobárico, pero generalmente implica la presencia de un mecanismo de agitación que es operado por una pequeña bomba. La agitación tiene lugar durante el proceso de ebullición de la mezcla y se cree que aumenta las posibilidades de obtener una lectura más precisa de los gases dentro de la mezcla, como el metanol. Aunque no se utiliza de forma tan prominente como el tipo isobárico, muchas bodegas prefieren este método para mantener la calidad de sus vinos.

Un potencial reemplazo

Los ebulliómetros han disfrutado de una larga asociación con la industria del vino. Durante muchos años, estos dispositivos se consideraron el único método viable para obtener lecturas precisas del contenido de alcohol de las muestras de vino. Más recientemente, el cromatógrafo de gases ha ganado una gran aceptación en muchas instalaciones de bodegas. Aún así, el uso de ebulliómetros dentro de la industria sigue siendo común y estos dispositivos tienen una sólida reputación por producir mediciones precisas.