A veces, las personas se sienten intimidadas cuando piensan en la electricidad. Piensan que no son electricistas y todo el campo les parece tremendamente complicado. Hagámoslo más fácil imaginando cómo funciona el agua. Imagina que tienes una manguera conectada a un grifo de agua.

Abre el grifo y la alta presión en un extremo de la manguera empuja el agua hacia el otro extremo, donde la presión es menor. Ahora imagine que el voltaje es una medida de presión eléctrica, con la corriente eléctrica viajando de un extremo de un cable al otro porque hay más energía potencial eléctrica en un extremo que en el otro.

Las sobrecargas de energía, que aumentan el voltaje en sus líneas eléctricas, pueden ser causadas por rayos que caen cerca, aumentando la presión eléctrica en millones de voltios (ni siquiera un protector contra sobretensiones podrá salvar su computadora en este caso); problemas con el equipo de su empresa de servicios públicos; cableado defectuoso en su casa o edificio de apartamentos; o cuando un equipo que consume mucha electricidad, como ascensores, acondicionadores de aire o refrigeradores, se enciende repentinamente.

Si el aumento de la electricidad dura uno o dos nanosegundos (mil millonésimas de segundo), se conoce como pico; pero si dura tres nanosegundos o más, se llama aumento. Cualquiera de los dos puede ejercer presión sobre los componentes electrónicos o dañarlos gravemente, de manera similar a la cantidad de presión de agua en una manguera que podría hacer que estalle. Aunque los protectores contra sobretensiones hacen un buen trabajo cuando se trata de fluctuaciones de voltaje, será mejor que desconectes tu computadora si una tormenta eléctrica está a punto de azotar tu vecindario.