“Mantenerse al día con los vecinos” era una frase común en los Estados Unidos del siglo XX que todavía se usa en la actualidad. Se refiere a la práctica de comprar artículos para impresionar a los vecinos o aumentar la posición social, en lugar de un deseo por los artículos en sí. Esta práctica también se conoce como ” consumo conspicuo “. “Keeping up with the Joneses” se originó como el título de una tira cómica popular a principios del siglo XX. Rápidamente pasó al uso popular como una forma de describir la cultura de consumo estadounidense.

Comprar cosas para impresionar a otras personas es una forma de “mantenerse al día con los vecinos”.

En 1913, el dibujante Arthur “Pop” Momand lanzó su tira cómica Keeping up with the Joneses en el New York Globe. La tira narraba las desventuras de Aloysius P. McGinnis, cuya esposa estaba obsesionada con mantener una posición social igual a la de sus vecinos acomodados, la familia Jones. Irónicamente, los lectores del cómic nunca vieron a los Jones del título. La popular tira se distribuyó a nivel nacional, inspirando una película animada, un musical de escenario y varios libros relacionados. La frase del título se había convertido en parte del léxico estadounidense cuando terminó el cómic en 1938.

La industria del automóvil utiliza la estrategia comercial de obsolescencia programada.

El siglo XX vio el surgimiento de la cultura de consumo estadounidense. Los anunciantes y fabricantes jugaron con el amor por la novedad y la riqueza para vender de todo, desde automóviles hasta electrodomésticos de cocina. En la década de 1950, una parte clave de esta estrategia de marketing consistía en vender artículos nuevos a consumidores que ya poseían artículos similares. Un método para lograr esto fue la “obsolescencia programada”, diseñando elementos para que fueran inútiles o obsoletos en poco tiempo. Otro método fue promover el consumo conspicuo, a menudo denominado “mantenerse al día con los vecinos”.

La estrategia era simple: los anuncios sugerían que las personas que no compraban el último automóvil o artículo popular se arriesgaban a que sus pares las vieran como empobrecidas o socialmente atrasadas. Este enfoque de “mantenerse al día con los Jones” fue bastante efectivo, incluso si esos compañeros, como los Jones de la historieta, nunca fueron vistos. La práctica de comprar los últimos artículos para mostrar la posición social ha persistido en el siglo XXI, con artículos como teléfonos inteligentes y reproductores multimedia. Las nuevas generaciones de estos dispositivos de alta tecnología a veces se introducen en el mercado meses después de las versiones anteriores. La frase y sus variaciones aún gozan de amplia vigencia en el uso cotidiano y la cultura popular.